
¡Oh Mi Señor! Que perfecto eres.
Tu expansión, con mucho amor
En todo crece… Se cura… se trasforma
Se auto-regenera…
¡Oh mi Señor! Tan solo, la elección,
del “Ego Falso” me Involucra
Olvidando quien soy ...
De dónde vengo y a dónde regreso…
¡Oh mi Señor! Ni los emisarios
Que generosamente, llegan a mi destino
Doblegan la mente, que se urbaniza
¡Oh Mi Señor! Ni el mendigo…
Con frio y hambre ...
Ni el desnutrido, de piel y hueso,
Ni el inundado moribundo.
Doblegan al que con dinero, es rico.
¡Oh mi Señor! Que de tantas forma, hoy nos
activas…
Nos enseñas, con ejemplo y simpleza
¡Oh mi Señor! ni el rio,
De lágrimas y vergüenza,
Que corren al llorar, por mi rostro;
Mostraran que la mente, se haya
arrepentido.
¡Oh mi Señor! ¡Te necesito más que nunca!
¡Dame la fuerza para seguir!
¡Muéstrame el camino de regreso!,
¡Así, rendirme a tus pies de loto!